PECES ORNAMENTALES

Una alimentación equilibrada garantiza la salud de los peces ornamentales. En su medio natural disponen de una amplia gama de alimentos donde escoger, pero en un acuario sólo podrán comer lo que les ofrezcamos. Por ello la alimentación que reciban deberá ser completa, nutritiva y adecuada a las características de las distintas especies que convivan. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones en un mismo acuario conviven peces de distintas especies, con necesidades distintas. No sólo eso, sino que también podemos encontrar peces con hábitos alimentarios y tipos de vida distintos (nadadores de superficie, entre dos aguas o de fondo o de hábitos diurnos o nocturnos)

Puesto que el alimento se dispersa en el agua, un aporte pobre puede derivar en hambre para los peces y un aporte excesivo puede contaminar el ambiente (el alimento no ingerido debe eliminarse del acuario en unos 30 minutos). Puesto que sus excreciones también quedan en el medio ambiente, es importante que el alimento sea digestible.

Los alimentos para peces pueden ser de distintos tipos: vivos, congelados, secos y vegetales y los preparados comerciales tienen diversas presentaciones, gránulos, copos y pellets. Frecuentemente se utilizan larvas de insectos (mosquitos), crustáceos (daphnia, artemia), anélidos (tubifex), o lombrices. El tamaño de la partícula, es importante para que cada especie pueda ingerir un bocado adecuado a su tamaño. Son pocas las especies que requieren exclusivamente animal vivo en su dieta y en este caso es recomendable que sea alimento congelado.

Las necesidades en proteína proceden de su necesidad en aminoácidos esenciales y no esenciales (o del nitrógeno para sintetizarlos). Los alimentos para peces suelen tener un elevado contenido en proteína (25-50 %).

El nivel de nitratos derivados del metabolismo proteico, puede reducirse con cambios parciales de agua (10 % del volumen total) cuando los tests comerciales indican concentraciones de nitratos demasiado elevadas.