PEQUEÑOS MAMÍFEROS
Se incluyen
en este apartado tanto Lagomorfos (como los conejos) como Roedores (ratas, cobayas
y hámsters).
La mayoría son herbívoros, granívoros, frugívoros e insectívoros. Todos ellos practican la coprofagia (ingestión de heces) y su tubo digestivo está bien sembrado de microorganismos que les ayudan a digerir la celulosa.
Los alimentos preparados para estas especies pueden ser completos, complementarios o suplementos alimentarios. Los alimentos completos, cubren todas las necesidades nutritivas de la especie en cuestión, mientras los complementarios son mezclas que contienen ingredientes que proporcionan elevados niveles de determinados nutrientes como proteínas, minerales, vitaminas. Son una forma de complementar y dar mayor variedad a la dieta básica con algún componente clave. El huevo sirve durante las épocas reproductoras y de cría. Las frutas frescas o secas, y la miel, permiten complementar la dieta durante el invierno o antes de la época de crianza. Se presentan como barritas y como bizcochos. Las barritas pueden estar más tiempo expuestas al aire mientras que los bizcochos deben renovarse más frecuentemente.
La técnica de alimentación utilizada, suele ser la administración "a voluntad", aunque en estas especies es necesario vigilar su peso y controlar su tendencia a la obesidad.
Roedores y Lagomorfos deben tener agua a su disposición en todo momento. Suelen utilizarse bebederos cerrados para prevenir la contaminación del agua.
CONEJOS
Los conejos enanos pesan 0,5-1 Kg. (algunas variedades pueden alcanzar los 2,5 Kg.) y pertenecen al Orden de los Lagomorfos. Su vida media es de 2-3 años, aunque pueden alcanzar los 9 años de edad. La gestación dura 32 días y la lactancia un mes. Las camadas suelen incluir 4-10 crías
Son herbívoros y suelen ingerir diariamente unos 40-50 gramos de alimento por cada Kg. de peso del animal, y beben diariamente unos 100 ml de agua/Kg.
Las necesidades proteicas del conejo de compañía están en el rango del 12 al 13 %, las de grasa en el 2-5 % y su dieta debe contener un elevado porcentaje de fibra (no menos del 14 %). El heno es un buen suplemento de fibra, y puede dárseles vegetales como zanahoria, coliflor, escarola, endibias, espinacas, judías, lechuga, manzanas, peras, melón, fresas, tomate,
Además de las heces "normales", los conejos producen unas heces de color más verdoso y más blandas. Suelen producirlas más bien por la noche y las ingieren directamente desde el ano (coprofagia). Estas heces, contienen una cuarta parte de la sustancia seca, casi el doble de proteínas y la mitad de fibra que las heces normales, además de ser ricas en Vitamina B. Así pues, suelen cubrir sus necesidades en Vitamina B gracias a la coprofagia, aunque suele recomendarse una suplementación en Vitamina B.
El conejo parece ser especialmente sensible a la deficiencia por Vitamina E. Es sensible también a la deficiencia por Vitamina A y las dietas para conejos suelen contener beta-carotenos.
En contraste con la mayor parte de especies, el nivel de calcio en sangre está en relación directa con el contenido en calcio de la dieta.
Es importante ofrecerles la comida en un comedero que no permita la contaminación del alimento con heces/orina.
COBAYAS
Las cobayas son herbívoros estrictos. Pertenecen al Orden de los Roedores y son de hábitos crepusculares. Pesan 750-1300 g. y su vida media es de 2 a 2,5 años
Los alimentos que forman parte de la dieta de la cobaya, incluyen cereales, raíces, frutas, vegetales verdes y heno. Las frutas y vegetales deberán lavarse, ser frescos y renovarse con frecuencia. Rechaza sabores amargos, salados y dulces. Bebe diariamente unos 10 ml de agua por cada 100 gr. de peso del animal. Debe alimentárseles "a voluntad" ya que no se adaptan bien a una alimentación racionada. Los cambios de alimentación deben ser progresivos
Los niveles de proteína para el adulto en mantenimiento se sitúan sobre el 12 %, siendo del 18-20 % en crecimiento. Al igual que el conejo, la cobaya tolera bien la grasa, que puede alcanzar niveles de hasta el 7-15 % en crecimiento. Un aporte de fibra demasiado elevado, puede hacer que la cobaya no ingiera suficiente cantidad como para cubrir sus necesidades nutritivas.
Hay que asegurarse de que la cobaya reciba suficiente Vitamina A en su dieta. Además, tiene unas necesidades especialmente bajas en Vitamina D y muchas de las Vitaminas del complejo B pueden obtenerse de la coprofagia, aunque los alimentos preparados suelen incorporarlas.
Las cobayas tienen una necesidad en Vitamina C que no se observa en otros roedores y dada su incapacidad de sintetizar suficiente cantidad, debe incorporarse en la dieta o al agua de bebida para aportarla diariamente. NO debe alimentarse a las cobayas con alimento formulado para conejos, ya que carece del aporte de Vitamina C necesario para el cobaya.
Es importante destacar que las cobayas, tienen un periodo de gestación prolongado (68+-2 días), que da lugar a 3-5 individuos por parto. Al nacimiento son relativamente avanzados y capaces de comer alimentos semisólidos y sólidos. El destete se produce entre los 14 y 21 días y alcanzan la madurez hacia los 5 meses de edad.
HÁMSTERS
El Hámster es un omnívoro que pertenece al Orden de los Roedores. Su peso puede variar de 40-60 gr. (hámster ruso) a 85-140 g. (hámster dorado). Su vida media es de 1,5 a 3 años.
Es un animal solitario, territorial y de hábitos nocturnos.
La dieta del hámster es la habitual de los roedores y suele incluir una mezcla de cereales, semillas y vegetales frescos. Sus necesidades en proteína varían del 13-14 % hasta el 18-23 % en la época de cría. El nivel óptimo de grasa en la dieta es del 5 % y debe limitarse el acceso a las pipas de girasol (30% de grasa). El nivel de fibra en los alimentos para hámster suele situarse entorno al 6-8 %.
Bebe diariamente unos 10 ml de agua por cada 100 gr. de peso del animal, aunque por mecanismos hormonales puede reciclar el agua del organismo y beber poco. También ingerirá agua con los vegetales frescos que se le ofrezcan.
El periodo de gestación dura unos 16 días (21 en el hámster chino) y la lactancia 21 días. Las camadas son de 5-7 crías que nacen inmaduras y abren los ojos a los 15 días. La hembra del hámster suele ser más pesada que el macho.
El hámster tiene el instinto de crear sus propias "despensas" de alimento gracias a su instinto natural, tanto en determinada zona de la jaula, como en sus propios abazones.