Los Minerales


Aunque son importantes por una gran variedad de funciones, los minerales solamente constituyen una pequeña fracción del peso corporal total. Los minerales se dividen en macrominerales y microminerales en función de la cantidad que de ellos se necesita. Los macrominerales son el calcio, el fósforo, el potasio, el sodio y el magnesio. Los principales microminerales son: hierro, zinc, cobre, manganeso, iodo, cobalto y selenio.

Existen importantes interacciones entre unos minerales, de tal forma que el exceso de un mineral (parte no absorbida) puede "ligarse" a otro mineral e impedir la absorción de éste último. Por eso el consumo excesivo de un mineral puede en realidad producir la deficiencia de otro. Lo importante por tanto es el equilibrio de todos los minerales del alimento. El suplemento de un alimento con minerales es la principal causa de desequilibrios minerales en animales y es más probable que una suplementación indiscriminada con uno ó más minerales sea más perjudicial que beneficiosa. Muchos propietarios creen que "cuánto más, mejor" respecto al suplemento con vitaminas y minerales, pero ese no suele ser el caso.

El Calcio
El Calcio es el mineral que el organismo necesita en mayor cantidad. No sólo debe estar presente en la cantidad apropiada sino en la proporción correcta respecto al fósforo. Las deficiencias en calcio se asocian frecuentemente a excesos de fósforo, como en el caso de los animales que reciben grandes cantidades de carne y vísceras provocando que la cantidad de fósforo sea mucho mayor que la de calcio y por tanto la relación entre ambos sea la inversa. El calcio es muy importante en el desarrollo óseo durante el crecimiento pero también contrariamente a lo que se piensa un exceso puede ser muy perjudicial, especialmente en razas grandes ó gigantes donde un consumo excesivo o desequilibrado de calcio puede retrasar el crecimiento óseo y disminuir la absorción de otros minerales como el fósforo, el hierro, el cobre o el zinc. La principal causa del exceso de calcio son los propietarios bienintencionados que administran suplementos como harina de huesos a la dieta de sus animales.

El Fósforo
El fósforo en la dieta es extremadamente importante, tanto su contenido total como su relación con el calcio. Cantidades elevadas de fósforo en la dieta pueden, tras largos períodos de tiempo, contribuir a lesiones renales por diferentes mecanismos.

El Sodio
La sal (cloruro sódico) potencia en gran medida la palatabilidad o "sabor" del alimento, pero es bien sabido que un exceso de sodio en la dieta puede contribuir a la retención de líquidos y al aumento de la presión sanguínea, y puede por tanto provocar el avance de enfermedades cardiovasculares y renales.

El Magnesio
El Magnesio (Mg) es un macromineral que se encuentra en el organismo en menor proporción que el Calcio y el Fósforo. Entre el 60 y 70 % del Mg está en los huesos, en forma de fosfatos y carbonatos. El Mg actua como electrolito en el liquido intracelular . El Mg es esencial para el metabolismo celular de los Hidratos de Carbono y de las proteinas. La síntesis de proteinas también requiere la presencia del ión del Mg equilibrado en los líquidos extracelulares, como el Sodio, Potasio y Calcio. El Mg facilita la transmisión apropiada de los impulsos nerviosos y de la contracción muscular.